El departamento de seguridad de EE.UU parará el despliegue a Panamá de un equipo de agentes de inmigración que ayuden a las autoridades locales a examinar y deportar a los migrantes que están cruzando en multitud la peligrosa selva del tapón del Darién, cuya meta es avanzar hasta la frontera sur de EE.UU.
Dos funcionarios estadounidenses con conocimiento de los planes se pronunciaron y han identificado que por ahora hay conversaciones con el gobierno de Panamá, para que se alcance un acuerdo que permita llevar a los agentes hasta dicho país, y aseguran que esta es una solicitud que los panameños ha hecho para lidiar con esta crisis humanitaria en la frontera con Colombia.
El objetivo es que personal de varias agencias del DHS, incluidos los servicios de ciudadanía e inmigración de los EE.UU, y el servicio de Inmigración y Control de Aduanas, capaciten y ayuden a las autoridades panameñas mientras lidian con un flujo extraordinario de migrantes que cruzan el Darién.
Por esta selva cruzan ciudadanos de hasta 97 países, un corredor que se ha cobrado la vida de 258 migrantes según la OIM entre enero de 2018 y julio de 2023, lo migrantes que se arriesgan a cruzar por la selva deben cancelar un monto de $300 a $400 dólares, y se tardan alrededor de 10 días en cruzar y llegar a Panamá. Además el 20% de los casi medio millón de migrantes que cruzan esta región panameña son menores de edad, otro fragmento significativo son mujeres, todos deben cruzar a pie y son frecuentemente victimas de bandas de narcos.
