Diferentes ciudadanos hondureños cansados, algunos abrigados y con lesiones físicas, decenas de familias y migrantes solteros arriesgan sus vidas todos los días para buscar un giro en sus vidas en EE.UU. más de 30 migrantes, entre ellos 12 hondureños, fueron detenidos por la patrulla fronteriza de Mcallen en la ciudad de Granjeno, Texas, en la zona del puente Anzalduas, que conecta a México con territorio estadounidense.

Entre los migrantes, fueron encontrados al menos nueve menores de edad que iban junto a sus padres y otros no acompañados, después de un mes de trayectoria y con la ayuda de desconocidos que se encontraban en el camino.

Uno de los migrantes comentó que se dedicaba a la venta de baleadas y que la inseguridad la obligo a salir de Honduras. En su intento de huir de esta situación tuvo un accidente con su hijo, quien se fracturó el cráneo y estuvo dos meses en coma, así mismo mencionó que si no pagan el impuesto de guerra (renta), los mandan a amatar, es la razón por la cual decidió viajar a EE.UU. y menciona que en Honduras hay mucha delincuencia. Son diferentes familias que han huido de la situación que los pone entre la espada y la pared en sus propias comunidades.

Ante la situación el portavoz de la patrulla fronteriza, Andrés García, explicó que muchos migrantes tiene una idea incorrecta de que si cruzan las fronteras en familia será un acceso fácil para quedarse en el país. Y mencionó que si se entra al país de manera ilegal van a ser detenidos y van a tener que enfrentarse a la ley, la frontera no se encuentra abierta, para poder ingresar y el único método es el legal.

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