El presidente Bukele ha ganado aprobación gracias a sus políticas de seguridad, las cuales han logrado que El Salvador sea percibido como un país más seguro desde el exterior, y que los nacionales puedan transitar tranquilos y con mayor paz, debido al bajo índice de criminalidad y la desarticulación de los grupos criminales, los cuales controlaban colonias enteras y quienes mantenían cifras de homicidios a la alta.
Con la implementación del plan control territorial y la ejecución del régimen de excepción, el cual ha tenido su décimo cuarta extensión, esto con el fin de seguir desestabilizando las estructuras criminales las cuales aún cuentan con integrantes en libertad.
El régimen de excepción les permite a las autoridades realizar arrestos y allanamientos sin órdenes judiciales, por lo tanto facilita la captura y el proceso penal para los delincuentes capturados. Abonado al régimen de excepción se construyó el mega penal CECOT el cual tiene capacidad para 40.000 presos y que es conocido como el más grande de américa y que cuenta con un severo régimen de reclusión.
Al momento la cantidad de detenidos asciende a más de 68.579 pandilleros, los salvadoreños se sienten más seguros debido a la implementación de estas acciones para combatir la criminalidad del país.
A escala nacional e, 92.2% de la población respalda el régimen de excepción y otras medidas tomadas por el mandatario salvadoreño. Su popularidad y aprobación y también se ha visto beneficiada gracias a la gestión realizada durante la pandemia de COVID-19 la cual enfrento como primera dificultad al inicio de su mandato.
Aun así la oposición se mantiene en pie y continúan proclamando su disgusto ante las diferentes legislaciones realizadas por el presidente Bukele, una de las principales acciones del mandatario y la cual la oposición ve con mayor preocupación es su reelección. A pesar de que un gran porcentaje de la población apoya la decisión, los opositores siguen proclamándose en contra de su reelección.