La vegetación seca, abonada con la temperatura record y fuertes vientos han provocado que Alberta en el oeste de Canadá, protagonice incendios forestales sin precedente y con una gran magnitud. La extensión de los incendios y su aparición temprana ilustran los impactos del cambio climático, dicen los científicos.
“Debido a su ubicación geográfica, Canadá se está calentando más rápido que el resto del mundo, por lo que estos fenómenos están llamados a repetirse cada vez más a menudo. En total, ya se han quemado 390.000 hectáreas, esto es 10 veces más que un año normal y recién estamos comenzando”, mencionó Danielle Smith, primera ministra de la provincia de Alberta, donde se declaró el estado de emergencia.
Alrededor de 30.000 personas recibieron la orden de evacuar sus hogares mientras cientos de bomberos trabajan para controlar los incendios. Así mismo mencionan que la mayoría de incendios son de origen humano, producidos por colillas de cigarrillos, fogatas que no se apagaron adecuadamente o a veces actos malintencionados.
Diana Stralberg investigadora en Edmonton del ministerio de recursos naturales, explico que el cambio climático causado por los humanos está alargando la temporada de incendios y provocando que condiciones climáticas extremas de incendios ocurran con mayor frecuencia.
Poco a poco el bosque se achica con consecuencias directas para decenas de especies de aves migratorias y caribúes. Los modelos para prever condiciones futuras de incendios y vegetación han mostrado que, en escenarios de calentamiento de alto nivel, hasta el 50% del bosque boreal de Alberta podría estar en riesgo de convertirse en sistemas de pastizales para fines del siglo XXI, menciono Stralberg.