La representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés) en el país, Yvette Blanco, confirmó el respaldo de la entidad con los Centros Urbanos de Bienestar y Oportunidades (CUBO).
“Creemos como UNICEF que esta apuesta de recuperar espacios para darle esta oportunidad a adolescentes, a los niños, niñas y a sus familias, de retomar territorio que antes era inhabitable por las maras, es una fuerte apuesta de país”, afirmó la representante de UNICEF en un recorrido por los CUBO de las colonias Zacamil y Santa Lucía, en el municipio de Mejicanos.
La representante de esa oficina de las Naciones Unidas fue acompañada por el director de Reconstrucción del Tejido Social, Carlos Marroquín, quien explicó cómo estos centros CUBO están cambiando de forma positiva a las comunidades en las que se han instalado, caracterizadas por haber sido históricamente excluidas y asediadas por la violencia.
“Lo que queremos es sumarnos y hacer equipo, tenemos empresas privadas y organizaciones que están viniendo y que quieren trabajar, y que quieren echar a andar procesos, y esa articulación al final tiene un objetivo común: la gente, que los procesos lleguen a la gente”, dijo el director de Tejido Social.
La visita también incluyó un recorrido por el Centro Escolar Antonio Najarro, ubicado también en Mejicanos, lugar que ha contado con intervenciones gubernamentales y de organismos internacionales, como UNICEF, para la mejora del ambiente educativo y en procesos de prevención de la violencia.
“Es una escuela que fue muy marcada por la violencia. Enfrente se incendió (atacado por las pandillas) un autobús hace más de 12 años, murió mucha gente, y a causa de eso la deserción escolar fue muy marcada. Hoy estamos retomando muchos procesos para el lugar, cambiando la imagen, cambiando la zona de esparcimiento de los chicos”, explicó Marroquín.
Durante el recorrido por los CUBO de las colonias Zacamil y Santa Lucía, el equipo de UNICEF conoció el funcionamiento de estos centros, los cuales disponen de espacios para la convivencia, esparcimiento, formación en habilidades para el empleo, cultura y conectividad, administrados por organizaciones juveniles de los lugares en los que se construyen.