Autoridades de california, ordenaron la evacuación de una zona costera de alto riesgo, donde hace unos años, unos deslaves dejaron como resultado a 23 personas fallecidas, mientras tanto, una tormenta se cernía sobre dicho estado el pasado miércoles, acompañada de fuertes vientos y precipitaciones que amenazaban con causar inundaciones y que además dejaron a más de 110 mil personas sin electricidad.
La alcaldesa de San Francisco, catalogo dichas acciones diciendo que la ciudad se estaba ”preparando para una guerra”, donde además cuadrillas de operarios limpiaron desagües pluviales atascados, trasladaron a personas sin hogar a refugios y repartieron suministros de emergencia y ponchos a quienes se negaron a evacuar.
“Se prevé que la inundación del río Cosumnes y del río Mokelumne se mueva hacia el suroeste rumbo a la I-5 y pueda llegar a estas áreas en medio de la noche”, tuiteó el domingo la Oficina de Servicios de Emergencia del condado Sacramento. “El ganado en las áreas afectadas debe moverse a tierras más elevadas”.
Hacia el norte, en la capital del estado, trabajadores quitaban árboles derribados de las calles y aceras, y al menos 17.000 clientes seguían sin electricidad el domingo, por debajo de los 150.000 del día previo, según un mapa en línea del Distrito Municipal de Servicios Públicos de Sacramento.