Luiz Inácio Lula da Silva, el líder progresista de 77 años, juró el pasado domingo ante el Parlamento como el nuevo presidente de la República Federativa de Brasil para el período 2023-2027.
“Prometo mantener, defender y cumplir la Constitución, observar las leyes, promover el bien general del pueblo brasileño, sustentar la unión, la integridad y la independencia de Brasil”, expresó Lula.
El ahora presidente de Brasil, enfrentó prisión por ser señalado de corrupción, sin embrago, fue liberado luego de que la corte Supresa anulara el juicio.
Además, Da Silva es el primer político brasileño que llega tres veces al poder; el pasado 1 de enero se cumplieron 20 años que juró como presidente por primera vez y cuatro años lo volvió a hacer, tras su reelección en 2009.
Lula, sustituirá al derechista Jair Bolsonaro, quien el pasado viernes viajó hacia Estados Unidos sin haber reconocido aún su derrota en las elecciones de octubre pasado.
En el traspaso de mando, el Parlamento guardó un minuto de silencio en honor del exfutbolista Edson Arantes do Nascimento “Pelé” y del papa emérito Benedicto XVI, fallecidos en los últimos días.
En el Parlamento, están presentes delegaciones de medio centenar de países y todo el cuerpo diplomático acreditado en el país; también, figuran el rey de España, Felipe IV, y los presidentes de Argentina, Alberto Fernández; Bolivia, Luis Arce; Colombia, Gustavo Petro; Chile, Gabriel Boric; Paraguay, Mario Abdo Benítez, Uruguay, Luis Lacalle Pou; Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa; y Alemania, Frank-Walter Steinmeier.