Luego presentar la nueva reformada para pensiones, el ministro de Hacienda, Alejandro Zelaya, dijo que dicha reforma es estructural, es decir, que no se podrá a reformar a cada rato, debido a que los salvadoreños necesitan tener seguridad sobre su pensión, y detalló que la pensión mínima pasará de $304 a $400.
Según el funcionario, en esta nueva pieza desaparece el Fideicomiso de Obligaciones Previsionales (FOP), mecanismo que utilizaban las administraciones anteriores, para usar los fondos de las pensiones, para pagar a jubilados del ISSS e INPEP.
“Hemos cerrado la puerta, en la nueva ley, para que ninguna institución pública pueda financiarse usando los fondos de pensiones. Derogamos el FOP porque a nosotros no nos interesa tomar el fondo de las pensiones”, dijo el ministro.
La reforma establece que la pensión aumentará para todos en un porcentaje sustancial que ronda el 30 %; se mantendrá la edad retiro; el patrono pagará 1 % más, pero los cotizantes seguirán aportando lo mismo. Además, aumentará la rentabilidad de los ahorros de pensiones; quienes ya retiraron un adelanto de su pensión no tendrán que devolverlo y no pagarán más de lo que ya pagan, manifestaba Zelaya.
Además, se creará el Instituto Salvadoreño de Pensiones (SIP) quien será un ente regulador y supervisor a las actuales administradoras de pensiones y tendrá a cargo a los pensionados bajo el sistema del Instituto Nacional de Pensiones de los Empleados Públicos (INPEP).