Todos conocen el poder bélico que concentra Vladimir Putin, pero muchas personas olvidan por qué realmente el presidente ruso es uno de los hombres más poderosos –y peligrosos- del mundo. Y es que, desde que inició el conflicto Rusia-Ucrania, son muchas las armas que salen a relucir y que el mandatario podría utilizar para acabar con el país europeo en su intención de “desmilitarizar y desnazificar”.
En sus distintos desfiles militares, Putin ha dado a conocer que poseen a Satan 2, que en comparación con la bomba atómica de 0,02 megatones que utilizó Estados Unidos contra el Imperio de Japón en Hiroshima en el año 1945, esta es mucho más potente.
El poderío de Satan 2 en manos de Vladimir Putin
La comunidad internacional se sigue mostrando “preocupada” por todo el poderío bélico que logró sumar Vladimir Putin en su país. El ruso guarda nada menos que a Satan 2, un misil balístico de 40 megatones que podría arrasar con una nación del tamaño de Francia o Alemania, por citar un ejemplo.
El Satan 2 tiene 2.000 veces más potencia y poder destructivo que la bomba atómica de Hiroshima, por lo que el miedo de un posible ataque nuclear aumenta a falta de apoyo desde el Occidente.
De momento, la tregua no está cerca. Vladimir Putin asegura que es su homólogo Volodimir Zelenski, quien no quiere negociar, mientras el mundo y organismos internacionales, sancionan a Rusia.
El exagente de la KGB declaró que la “OTAN permite declaraciones agresivas contra Rusia”, afirmación en la que lanzó una grave advertencia. Si Ucrania, Suecia y Finlandia se unen, tomaría “medidas más drásticas”, razón por la que la comunidad internacional se mantiene alerta.
Es el arma nuclear más poderosa del mundo
Tras la anexión de la península de Crimea, Rusia mostró su nuevo proyecto nuclear en el 2016: el misil balístico internacional (ICBM) con nombre oficial de MS-28 Sarmat, al que la OTAN asignó la nomenclatura de Satan 2 (Satanás 2 en español). El misil se puso a prueba en el 2018.
En ese mismo año, es cuando entra en fase de prueba, lanzando dos ejemplares en ocasiones distintas desde el cosmódromo de Plesetsk, en la provincia septentrional de Arkhangelsk, cerca del Círculo Polar Ártico, y bajo la dirección del Ministerio de Defensa de Rusia.
El Gobierno ruso reportó dos años más tarde que el misil ya estaba activo e informó que es “la más poderosa de su arsenal”, calificada de invulnerable e irrastreable, además de que su capacidad no se merma si la zona de impacto tiene mayor distancia. Puede dañar un territorio tan grande como el estado de Texas, en los Estados Unidos.
La bomba tendría un radio de acción de 10.000 kilómetros, una velocidad supersónica de 24.500 kilómetros por hora y funciona solo con combustible líquido.