El Departamento de Estado de EEUU demandó al régimen de Daniel Ortega a liberar de inmediato a la aspirante presidencial Cristiana Chamorro, víctima de una acusación política donde una jueza la dejó inhabilitada para ocupar algún cargo público, en un proceso plagado de ilegalidades.
Chamorro solo dijo «sí a Nicaragua» y de inmediato la propia vicepresidenta sancionada comenzó con un discurso de odio en su contra y el legado de la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro y el héroe nacional Pedro Joaquin Chamorro Cardenal. El discurso terminó en esta acción represiva contra Chamorro y su equipo de extrabajadores de la FVBCH, señalados sin fundamento alguno, de supuesto lavado de dinero.
«Estados Unidos pide al gobierno de Nicaragua que libere de inmediato a la líder opositora Cristiana Chamorro y a sus dos colegas de la recientemente clausurada Fundación Violeta Barrios de Chamorro para la Reconciliación y la Democracia. Su detención por cargos falsos es un abuso de sus derechos y representa un asalto a los valores democráticos, así como un claro intento de frustrar unas elecciones libres y justas» dice el el comunicado de la oficina de Antony Blinken.
Estados Unidos señala que «las condiciones actuales de represión y exclusión no son compatibles con elecciones creíbles. La región y la comunidad internacional deben unirse al pueblo nicaragüense en apoyo de su derecho a elegir libremente su gobierno».
El Departamento de Estado indica que el arresto de Chamorro se produce en medio de «implacables ataques contra candidatos presidenciales a favor de la democracia y medios independientes».