El Juzgado Segundo de Vigilancia Penitenciaria de La Libertad dejó en libertad desde el pasado mes de diciembre a Rodrigo Chávez Palacios, mejor conocido como «El descuartizador», condenado a 11 años de prisión en 2015 por los delitos de homicidio y falsedad.
Chávez Palacios asesinó a Franklin Jonathan Mendoza Ortiz, en 2014; el caso fue muy conocido porque el cadáver apareció desmembrado en diferentes lugares de San Salvador, al interior de maletas. «El descuartizador» confesó su delito y confirmó que lo asesinó en su apartamento en Lomas de San Francisco, San Salvador.
«Rodrigo Chávez Palacios presenta una conducta normal y sin alteraciones, es capaz de distinguir entre lo bueno y lo malo y ha mostrado disposición al cambio, a colaborar en los diferentes programas de educación penitenciaria, a una sana convivencia con los demás internos y ha mostrado respeto a las autoridades penitenciarias y también no posee informes disciplinarios, ha recibido tratamiento psicológico», reza el informe del Consejo Criminológico, ratificado por la jueza Segunda de Vigilancia.
Su caso también fue muy polémico porque es hijo del excanciller y excandidato a la Presidencia, Fidel Chávez Mena.
El sujeto fue capturado el 7 de septiembre de 2014, luego que investigadores localizaran en su apartamento un vehículo, placas hondureñas con un cerrucho, un corvo y un hacha llenas de sangre. Al interior de su apartamento, los investigadores encontraron la escena donde había desmembrado el cadáver de Mendoza Ortiz.
Las partes de la víctima aparecieron desde el 2 de septiembre de ese mismo año.
El Juzgado impuso 11 reglas de conducta a Chávez Palacios, que deberá cumplir en los siguientes cuatro años, nueve meses y 10 días, tiempo restante para cumplir su pena total. Si incumple alguna de estas, perderá el beneficio de la libertad condicional.
Algunas de las reglas son: No cambiar de domicilio, no salir del país, tener un trabajo fijo y presentar constancia, recibir terapia psiquiátrica en el hospital nacional San Rafael y firmar en el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria cada dos meses.