Los datos indican que alrededor del 65% de los países de la región latinoamericana implementaron medidas para contener la COVID-19 «que podrían considerarse preocupantes para la democracia y los derechos humanos».
El Salvador, Argentina, Chile, Colombia, y Ecuador están catalogados como “las democracias con más medidas preocupantes”, consideradas así por ser “desproporcionadas, innecesarias, ilegales o indefinidas”. También incluyen las “potencialmente preocupantes” (monitorear).
En relación con lo anterior, El Salvador actualmente atraviesa un proceso previo a las próximas elecciones del 2021, en donde se han dado ataques al proceso pre-electoral en diferentes Juntas Electorales Departamentales (JED) protagonizados por miembros del partido Nuevas Ideas.
Durante la pandemia por COVID-19, el Gobierno de Nayib Bukele ordenó detenciones masivas para las personas que “violaran” las medidas de cuarentena domiciliar obligatoria e inmediatamente fueran trasladadas a centros de contención. En esto, circularon videos de personas que estaban dentro de estos establecimientos en los que denunciaban llevar más de 30 días confinados sin hacerle las pruebas de COVID-19 e incluso vulnerarles sus derechos humanos.
Cabe recordar, que estos fueron considerados altamente como “focos de contagio» masivo. Ante esto, la Sala de lo Constitucional, el pasado 17 de abril emitió una resolución en la cual, obligaba a Bukele frenar dichas detenciones. Sin embargo, el mandatario la calificó como “chiste” y arremetió con incumplirla.
De acuerdo con las estadísticas, solo en ese mes se reportaron 4,236 personas que fueron enviadas a centros de contención. Las mencionadas, pueden incluirse como parte de las “medidas preocupantes” que IDEA señala en su informe.
