Donald Trump ha comparecido desde la Casa Blanca para valorar los resultados electorales y ha comenzado con tono bromista ante los medios de comunicación: «Esta es la última rueda de prensa que voy a dar».

Y acontinuación ha dado las gracias «a los estadounidenses por el apoyo». También ha agradecido el apoyo de la primera dama, de toda su familia y del vicepresidente, Mike Pence. «Estamos preparándonos para una gran victoria», ha aseverado el mandatario.

«En Florida no es que hayamos ganado, es que hemos ganado por mucha diferencia. Hemos ganado Ohio, hemos ganado Texas por más de 700.000 votos y no sé por qué no lo han incluido en el recuento todavía, hemos ganado Georgia (un estado en el que todavía no está claro quién es el vencedor), hemos ganado Carolina del Norte…», reprochó.

Tras analizar los resultados de estos y algunos otros estados, el presidente de EEUU ha sorprendido a propios y extraños al señalar que «esto es un fraude hacia el pueblo estadounidense y es una vergüenza. «Este es el mayor fraude que hemos vivido. Así que iremos al Tribunal Supremo para que pare el recuento. Hemos ganado estas elecciones. Pediremos que se revise cada papeleta», ha asegurado.

«Iremos al Tribunal Supremo. Queremos que pare todo el proceso de votación. No queremos que encuentren papeletas a las cuatro de la mañana y las añadan al desastre», subrayó el presidente hacia las 2:30 de la madrugada del miércoles.

Cuando Trump estaba realizando este discurso tenía garantizados sólo 213 delegados de los 270 que necesita en el Colegio Electoral para lograr un segundo mandato, frente a los 224 que acumulaba Biden.

Los estados clave de Pensilvania, Michigan y Wisconsin avisaron de que necesitarían más horas e incluso días para contar todos los votos, debido en parte al aumento del volumen de voto por correo a raíz de la pandemia.

Sin embargo, el presidente siguió con su discurso: «Ahora mismo quedan muchos votos por contar. En Arizona, queremos ganar. Hemos ganado en Pensilvania de forma abrumadora con más de 6.900.000 votos. Estamos ganando en Michigan y estamos ganando en Wisconsin».

«Michigan, Texas, Georgia… Ellos saben que no pueden ganar allí (refiriéndose a los demócratas), así que iremos a los tribunales, algo que yo ya había anunciado…», agregó

El mandatario y su campaña han allanado el terreno para posibles juicios desde hace meses, al sembrar desconfianza en el voto por correo -a pesar de que no hay pruebas de que pueda llevar a un fraude generalizado- e insistir en que el resultado que debería contar es el de la noche electoral.

POR AGENCIAS

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