El gobierno salvadoreño y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) firmaron este miércoles un convenio para abrir una sede operativa de dicha institución en nuestro país, para así seguir más de cerca y dar asistencia a las víctimas de desplazamiento forzado.
Con este acuerdo, ACNUR estará posibilitada específicamente de desempeñar funciones de “protección, asistencia humanitaria y brindar una búsqueda de soluciones duraderas a favor de las víctimas de desplazamiento forzado”.
La jefa de ACNUR en El Salvador, Elisa Carlaccini, indicó que la firma del convenio es la «culminación de largas negociaciones» y la consolidación de la alianza iniciada en 2014, en los gobierno del FMLN.
“Es una gran emoción estar presente en este acto y firmar este acuerdo. Se ha llevado a cabo un gran trabajo. Estamos dispuestos a trabajar con el gobierno del presidente Nayib Bukele”, agregó Carlaccini.
Por su parte, la canciller salvadoreña, Alexandra Hill, expresó: «Para mí la firma de este convenio representa un paso hacia adelante de un tema que no podemos seguir mirando a otro lado: el desplazamiento. Este gobierno busca sellar el apoyo necesario para que se desarrollen acciones que reduzcan la situación de vulnerabilidad».
La jefa de ACNUR expuso que se cuenta con un plan nacional de 49 acciones para abordar integralmente la problemática, el cual incluye la tan anhelada ley para la protección de personas desplazadas.
En este contexto, también hizo un llamado a realizar un nuevo estudio que refleje la situación del desplazamiento en El Salvador, ya que los últimos datos que se tienen son del año 2018, donde se reveló que existían 71,500 personas desplazadas internamente.
