El ministro de Salud, Francisco Alabí, confirmó este 17 de agosto que el Gobierno salvadoreño está trabajando en «dos líneas de acción» para gestionar la vacuna contra el COVID-19 desarrollado por la Universidad de Oxford, que es la que más despierta esperanzas en muchos países.
Una de esas vías en la que trabaja el Gobierno es por medio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Según detalló Alabí, El Salvador es uno de los 30 países de América Latina y El Caribe que se han unido al programa “COVAX”, una iniciativa en la que el organismo negocia con los productores de la vacuna a nombre de las naciones anexas.
«Se han unido varios países de la región para tener un grupo fuerte y acceder a una cantidad (…) Mediante este programa se ha logrado un compromiso de 300 millones de dosis de vacunas que se distribuirán a los países miembros de COVAX según el porcentaje de la población. Se habla de un 20 % de la población», informó el ministro esta mañana en una entrevista de TCS.
Cabe destacar que las dosis que se conseguirían por medio de COVAX irían dirigidas prioritariamente a la “población de riesgo”, como adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y degenerativas, entre otros.
La segunda línea en la que trabajan, según el ministro de Salud, es una «constante comunicación con AstraZeneca”. Aztraneca es la farmacéutica que producirá junto con Argentina la vacuna de Oxford para América Latina.
De esta forma –dijo- buscan obtener dosis de forma directa para ampliar “el porcentaje de cobertura de la población”.
Actualmente, la vacuna de Oxford ya entró en la fase III de pruebas de eficacia y se está probando con 4000 voluntarios en Reino Unido, a los que se sumará otro ensayo en Brasil con 5000 personas, y otro en Sudáfrica con 2000. En los ensayos se incluyen niños de 5 a 12 años, y adultos de más de 70 años.