La tendencia de la opinión pública respecto al comportamiento de los partidos políticos en el país, no cambia. Esto lo ha confirmado la última encuesta de opinión pública del Instituto de Opinión Pública de la UCA IUDOP.
El estudio que se enmarca en el primer año de gobierno del presidente Nayib Bukele y la valoración de la población sobre el abordaje y manejo de la pandemia de Covid -19, revela que en esta emergencia no ha habido voluntad para encontrar acuerdos que permitan enfrentar con mayor eficiencia los impactos del coronavirus.
El estudio revela que el 43.3% de la población encuestada indicó que la pandemia por COVID es el mayor problema que enfrenta actualmente El Salvador, desplazando así a la preocupación por la situación económica y la delincuencia en el país, dos de los aspectos históricamente reportados entre los principales problemas que inquietan a la población.
Para el 24.1% de la población encuestada, la constante confrontación entre el presidente y otras entidades estatales se identifica como el principal problema del país en estos momentos para enfrentar la pandemia.
Sobre el aporte de los partidos políticos representados en la Asamblea Legislativa, para ayudar con las herramientas que le permitan al gobierno poder enfrentar la emergencia y dar atención y protección de la población, los diputados quedan reprobados.
Ante la pregunta ¿Como evalúa el trabajo de la asamblea Legislativa (los diputados), durante este periodo de emergencia por COVID-19? El 90.1 de la opinión dijo que el abordaje ha sido muy malo, el 15.7 malo, 14.8 regular, 5.9 bueno y 3.5 muy bueno. En conclusión, entre muy malo, malo y regular la población reprueba a los diputados con el 90.6%.
La situación del país a 4 meses que inicio la pandemia, ha tenido un permanente enfrentamiento entre los órganos del estado, especialmente entre los diputados y el gobierno del presidente Nayib Bukele. La discusión ha estado centrada en los mecanismos y las formas de como se debe enfrentar la emergencia.
De acuerdo al mandatario, los diputados han respondido a los financistas que pedían no cerrar la economía, sin importar cuanta gente saliera contagiada por COVID-19. Esta percepción termino permeando también en la población que ahora recrimina el trabajo de la asamblea Legislativa por negar las herramientas al presidente y que este pueda enfrentar y evitar mayores contagios en la población.