Junto a la reapertura de la economía, el Gobierno reanudó este martes los trabajos de construcción del proyecto habitacional para la comunidad El Espino, en Antiguo Cuscatlán, donde residen decenas de familias en situación de vulnerabilidad.
La comunidad El Espino fue desalojada de los terrenos que habitaban hace varios años, pero desde el año pasado, a través del Ministerio de Vivienda, comenzó la construcción de viviendas para ellos. Los trabajos iniciaron a finales del año pasado, pero fueron detenidos por la pandemia de covid-19.
La obra, que constará de 64 viviendas tendrá una inversión de 2.1 millones de dólares, con la cooperación de NewStoryCharity, TheFullerCenter for Housing y Gente Ayudando Gente.
“Sabemos que estas familias sufrieron por muchos años. Vivieron dos desalojos muy fuertes. Este proyecto es para ustedes”, destacó la ministra de Vivienda, Michelle Sol, al inaugurar la reanudación de la obra.
En las obras participarán 30 privados de libertad del Centro de Detención Menor La Esperanza, algo que, según el director de Centros Penales, les traerá el beneficio de reducción en sus penas por cada día laborado.
En este sentido, el ministro de Salud, Francisco Alabi, aseguró que con la construcción de viviendas contará con todos los «protocolos sanitarios internacionales» y permitirá, además,“controlar todo tipo enfermedades”a familias que viven en la zona.
El funcionario señaló que la construcción de las viviendas en la comunidad El Espino es “una deuda que se tiene con la población de este sitio”, reiterando que influirá positivamente en la salud de sus habitantes.
La ministra de Vivienda agregó que el proyecto incluye apoyar a las familias con emprendimientos, como floristerías, cafetines, entre otros, “para generar oportunidad y fuentes de trabajo”.
