El fiscal general de la República, Raúl Melara, reaccionó esta tarde al no desafuero del diputado Norman Quijano, quien su institución lo acusa de los delitos de agrupaciones ilícitas y fraude electoral por reuniones con supuestos pandilleros entre 2014 y 2015.
“La Asamblea Legislativa tomó su decisión política con respecto al desafuero del diputado Norman Quijano, lo cual impide a la FGR, por el momento, iniciar el proceso penal y correspondiente”, escribió en un primer tweet el fiscal.
Luego, destacó que él defiende el trabajo hechos por los fiscales y las evidencias que han logrado presentar hasta ahora.
“Las negociaciones con pandillas son hechos irrefutables y como tales, totalmente reprochables. El mensaje de impunidad que se ha enviado es lamentable”, agregó.
Este jueves, la Asamblea Legislativa sometió a votación el dictamen que la Comisión Especial de Antejuicio emitió, pero solo se logró 41 votos a favor, 34 en contra y 1 abstención.
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El caso
El 12 de diciembre de 2019, el Juzgado Especializado de Sentencia “A” de San Salvador condenó a 373 pandilleros de la MS y colaboradores implicados en el caso denominado “Operación Cuscatlán”, y, en la lectura del fallo, el juez proyectó varios videos donde se apreciaba que el diputado del partido ARENA, Norman Quijano, el exdiputado del mismo instituto político, Ernesto Ángulo, el ahora alcalde de San Salvador, Ernesto Muyshondt, y los exministros del FMLN, Arístides Valencia y Benito Lara, se reunieron con pandilleros entre 2014 y 2015. Estas reuniones ya habían sido reveladas por investigaciones periodísticas.
En el caso puntual de Quijano, según el requerimiento fiscal, la reunión fue en la oficina de la Red Nacional de Pastores, en la colonia Flor Blanca a inicios de marzo 2014. Al diputado lo acompañaba el exparlamentario Ernesto Angulo y una mujer que no se sabe su nombre.
En el lugar había un culto, estaban cantando cerca de 30 personas. Quijano llegó al lugar y saludó a las personas y al observar a los pandilleros en una mesa, «rápidamente se dirigió donde se encontraba y los saludó».
Después, el funcionario le preguntó a Nelson Valdez, presidente de la Red Nacional de Pastores, «si cabía la posibilidad de prestarle un lugar en privado en el cual pudiese hablar con los muchachos, ya que les quería hacer ver las propuestas que él llevaba».
Ya en la reunión, el documento narra que Quijano dijo: «De ganar las próximas elecciones se podían obtener favores y beneficios, citando como ejemplo la alcaldía de Ilopango, la cual goza de programas de beneficios económicos en apoyo a las pandillas». Agregó «que no le pusieran atención a la campaña (presidencial) que estaban llevando a cabo, porque era únicamente parte de la política, porque eso era algo que no se iba hacer y que el verdadero plan era darle a la gente lo que quería oír».
Además, les manifestó que en el presupuesto de la nación «habían destinado cien millones para ese tipo de programas y que no se había hecho nada», pero que el presupuesto para el año 2014 iba a ser superior a esa cantidad y ese dinero podía ser invertido en programas de beneficios para todos ellos (pandilleros).
Después, tomó la palabra Angulo y dijo «que era necesario ganar las elecciones para trabajar en leyes que sean de beneficios para los pandilleros».
La reunión duró aproximadamente media hora. Antes de retirarse, el entonces candidato Quijano le dijo al Chivo de los Centrales: «Por medio de Paolo Lüers y el alcalde Ruano les iban a tirar cualquier directriz».
Las negociaciones con pandillas son hechos irrefutables y como tales, totalmente reprochables.
El mensaje de impunidad que se ha enviado es lamentable.
— Raúl Melara (@MelaraRaul) May 7, 2020