Este martes el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) informó que han aprobado $389 millones en el marco del instrumento de financiamiento rápido para que El Salvador enfrente la pandemia del Covid-19.

“Esta asistencia ayudará a El Salvador a enfrentar la urgente necesidad de balanza de pagos derivados de la pandemia del coronavirus y dirigir fondos rápidamente a los sectores más afectados del país, incluido el sistema de salud”, indicó el FMI en un comunicado.

La institución remarcó que este es el primer desembolso en el marco de un acuerdo de préstamo del FMI a El Salvador en más de tres décadas.

Reconoció que el esfuerzo que el Gobierno salvadoreño ha hecho en adoptar medidas “estrictas” para prever el contagio masivo de coronavirus: las restricciones de viaje, la cuarentena obligatoria para ciudadanos expuestos y la suspensión de operaciones no esenciales del sector público y privado.

En ese sentido, expresó que continuarán “monitoreando de cerca la situación de El Salvador” y están “dispuestos a brindar asesoría en materia de políticas y apoyo adicional según sea necesario”.

“El financiamiento de emergencia del FMI en el marco del Instrumento de Financiamiento Rápido proporcionará la liquidez necesaria para apoyar la respuesta de las autoridades ante la crisis, ayudará a financiar el aumento del gasto en salud y catalizará asistencia adicional por parte de otros organismos multilaterales que se requiere para reducir la brecha de financiamiento restante y aliviar la carga del ajuste. Es fundamental asegurar el desembolso oportuno de los fondos, así como la transparencia en su rendición de cuentas y presentación de informes con el fin de garantizar su uso apropiado”, recalcó el Subdirector Gerente y Presidente en funciones, Mitsuhiro Furusawa.

Asimismo, señaló la necesidad de “ampliar temporalmente el déficit fiscal para preservar la salud pública y contener el impacto económico de la pandemia”.

“La estabilidad macroeconómica debe preservarse al permitir que estas medidas temporales concluyan el año entrante—una vez que la pandemia haya concluido—y al comprometerse a un ajuste fiscal gradual a partir del 2021. Dicha estrategia debería tener como objetivo un equilibrio fiscal primario del 3½ por ciento del PIB para finales de 2024 y colocar a la deuda pública sobre una trayectoria firmemente decreciente para alcanzar el 60 por ciento del PIB en 2030, asegurando el cumplimiento con la Ley de Responsabilidad Fiscal”, agregó.

De acuerdo al informe sobre Perspectivas de la Economía Mundial (WEO) del Fondo Monetario se prevé que la pandemia en nuestro país provoque una contracción de hasta -5.4 % en la economía. Cabe destacar que El Salvador no es el único que reportará un decrecimiento este 2020, ya que 9 de cada 10 países miembros del FMI sufrirán dicha contracción.

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