Combatir la corrupción, otra prioridad en la agenda
Además del tema inmigratorio, que centró gran parte de la conferencia de prensa, el Enviado Especial también aseguró que los “esfuerzos” de la administración Biden-Harris “pasan por combatir la corrupción y la impunidad” que hay en la región centroamericana y que, a su juicio, provoca el “desánimo” entre la población.
“La corrupción es algo que afecta las condiciones en Centroamérica de una forma importante porque la percepción de impunidad que tienen personas en posiciones poderosas cuando cometen actos de corrupción tiene un impacto: desanima a la población y contribuye a la sensación de que no tienen futuro en sus países”, explicó.
Con todo, puntualizó que EE. UU. no pretende “imponer su modelo” sino que su intención es “ayudar a los socios [de la región] a que implementen sus propias leyes y compromisos”.
“La lucha contra la impunidad y la corrupción no es algo ajeno para nosotros, al contrario. Lo que hemos hecho en los últimos años ha sido dar pleno apoyo a fiscales, jueces, policías, periodistas y otros que han mostrado un compromiso de lucha contra la corrupción”, añadió con la confianza de consolidar “estados de derecho” en el Triángulo Norte.
Zúñiga admite contactos con Honduras
Ricardo Zúñiga admitió haber mantenido contactos con funcionarios del Gobierno de Honduras para tratar “esos problemas de corrupción” pero aclaró que en esos encuentros no se abordó la condena a cadena perpetua a Tony Hernández, el hermano del presidente Juan Orlando Hernández.
“Siempre platicamos sobre asuntos de interés mutuos, pero asuntos del Departamento de Estado vinculados a acciones del Departamento de Justicia no nos pertenecen”, concluyó.
