Este viernes, diferentes organizaciones ambientales presentarán una propuesta de ordenanza municipal a la Corporación de Municipalidades de la República de El Salvador (COMURES), con la finalidad de regular el plástico de un solo uso en el país.
La propuesta tiene como objetivo regular el uso de insumos de plásticos, por el cual, pedirán a COMURES incluir esta propuesta en las normativas municipales.
De acuerdo con Ingrid Hausinger de Heinrich Böll e integrante del Colectivo «Salvemos el río Lempa», los plásticos de un solo uso representan el 40% de la producción del mundo de dicho material, por lo que aprobar la propuesta es urgente. “Los plásticos de un solo uso representan el 40% de la producción del mundo, es por eso que presentaremos a COMURES la primer ordenanza modelo para regular y prohibir los plásticos de un solo uso en el país, como las pajillas, las bolsas desechables, platos, todos los empaques de comida (…) que en su gran mayoría van a terminar a los ecosistemas o a los océanos”, destacó Hausinger.
La propuesta también hace eco al cese de estos productos en la población, además de tener una proyección para que después de seis meses de una aprobación no se utilicen las pajillas, y luego de un año, las bolsas plásticas.
Asimismo, la propuesta se establece en 3 períodos de tiempo: después de seis meses de ser publicada en el Diario Oficial, entraría en vigencia la prohibición de pajillas plásticas, posteriormente al cumplirse el año, se incluirían las bolsas plásticas y finalmente, al año y medio, prohibir el uso de platos, vasos y cubiertos de plásticos pero también de duro forma.
Según el informe “El Atlas del plástico”, entre 1950 y 2017 fue fabricado un total de 9.2 mil millones de toneladas de plástico. La mayor parte de eso consiste en productos y empaques de un solo uso. Menos del 10% del total del plástico producido se ha reciclado y otra parte llega a contaminar ríos y océanos.
Ante esta situación, especialistas ambientales han afirmado que el exceso en el consumo de estos productos plásticos ocasiona serios problemas al medio ambiente, por ejemplo, acelerar el cambio climático. Entre las soluciones que prevén es no solo el hecho de reciclar y prohibir el plástico; sino dejar de producirlo. Cabe destacar que El Salvador es el único país en la región sin una ley que lo regule.