El Partido Demócrata logró imponerse en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos y recuperó el control de ambas cámaras del Congreso, dejando al presidente Donald Trump frente a una oposición que podrá frenar parte de su agenda legislativa durante los últimos dos años de su administración.
En la Cámara de Representantes, los demócratas alcanzaron una mayoría que podría llegar a 244 escaños, mientras que también consiguieron recuperar el Senado, con victorias en estados tradicionalmente republicanos como Texas, Kansas, Carolina del Norte y Ohio.
Uno de los resultados más destacados ocurrió en Texas, donde James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton en la contienda por el Senado. Además, Gina Hinojosa venció al gobernador Greg Abbott, poniendo fin a décadas de dominio republicano en ese cargo.
Tras conocerse los resultados, Trump intentó restar importancia a la derrota y atribuyó parte del resultado a que su nombre no aparecía en las papeletas electorales. Posteriormente, reconoció la victoria demócrata y manifestó su disposición a trabajar con la nueva mayoría legislativa.
Por su parte, el líder demócrata Chuck Schumer aseguró que su partido utilizará el control del Congreso para impulsar sus propuestas y responder a las demandas de los ciudadanos estadounidenses.
