Luiz Inácio Lula da Silva fue reelegido para un cuarto mandato como presidente de Brasil, tras vencer en la segunda vuelta electoral al senador conservador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Según los resultados citados, Lula obtuvo el 51.7 % de los votos, frente al 48.2 % de su rival, en una contienda que evidenció la división política del país.
Con casi 81 años, el mandatario permanecerá en el poder hasta 2030 y acumulará 16 años de gobierno, contando sus dos primeros períodos presidenciales, entre 2003 y 2010.
Durante la campaña, Lula defendió sus programas sociales y la soberanía brasileña, mientras que Flávio Bolsonaro centró sus propuestas en el cambio político y las preocupaciones ciudadanas por la inseguridad y el costo de vida.
Para su nuevo período, Lula enfrentará desafíos económicos, presiones sobre las finanzas públicas y el avance de las fuerzas conservadoras en el Congreso.
