La reserva estratégica de petróleo de Estados Unidos no registró extracciones durante la semana que finalizó el 9 de octubre, según datos oficiales de la Administración de Información Energética (EIA). Es la primera vez que se mantiene sin cambios desde que comenzaron las liberaciones periódicas para enfrentar las alteraciones del mercado por el conflicto en Oriente Medio.
En febrero, Washington anunció la liberación gradual de 172 millones de barriles de crudo, en coordinación con países miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE), para compensar las interrupciones en el suministro.
La primera fase, que contemplaba 132 millones de barriles, ya fue completada. Además, a principios de octubre se adjudicó un nuevo lote de entre 20 y 25 millones de barriles, cuya entrega podría tardar varias semanas.
Mientras tanto, las reservas comerciales estadounidenses disminuyeron en 8.6 millones de barriles durante la última semana reportada. La caída estuvo relacionada con menores importaciones y un mayor procesamiento de crudo en las refinerías.
La producción petrolera nacional también retrocedió hasta su nivel más bajo desde principios de mayo, posiblemente debido a la paralización de algunas instalaciones por el paso del huracán Isaías en el sur del país.
