El presidente Nayib Bukele aseguró que El Salvador continúa reduciendo los índices de violencia y aspira a convertirse en el país más seguro del mundo, tras destacar las estadísticas oficiales de homicidios.
Entre el 1 de enero y el 10 de octubre de 2026, las autoridades reportaron 48 homicidios no vinculados directamente con pandillas, según las investigaciones. Además, la tasa de asesinatos descendió a 0.97 por cada 100,000 habitantes.
El Gobierno atribuye estos resultados a su estrategia de seguridad, que incluye el Plan Control Territorial y el régimen de excepción, implementado en marzo de 2022 para combatir a las pandillas.
En 2025, El Salvador registró una tasa de 1.36 homicidios por cada 100,000 habitantes. Bukele sostiene que su administración busca superar esos resultados durante este año.
