El reporte epidemiológico del Ministerio de Salud revela que el síndrome febril eruptivo se ha posicionado como la causa principal de consultas dentro del esquema de enfermedades bajo vigilancia endémica en El Salvador, acumulando un total de 1,278 atenciones en las primeras 30 semanas de 2026.
Esta alza en las evaluaciones médicas coincide de forma directa con la alerta activa por el brote de sarampión, que ya contabiliza 58 contagios confirmados en el país, sumado a un incremento en las sospechas de dengue.
Las estadísticas oficiales reflejan una aceleración paulatina del brote a partir de abril:
- Abril (Semana 14): Se contabilizaban 35 consultas por semana.
- Junio: La cifra se duplicó, sobrepasando los 70 reportes semanales.
- Pico máximo (Semana 28, del 12 al 18 de julio): Alcanzó el récord de 96 pacientes atendidos.
- Cierre de julio (Semanas 29 y 30): La presión hospitalaria se mantuvo alta, finalizando la semana 30 (del 26 de julio al 1 de agosto) con 91 casos.
Debido a que cualquier cuadro de fiebre combinado con erupciones en la piel puede ser un síntoma de sarampión o de arbovirosis como el dengue y el zika, las autoridades sanitarias han intensificado la aplicación estricta de protocolos de descarte.
En contraste con el repunte de las fiebres eruptivas, el resto de enfermedades monitoreadas muestra una transmisión nula o marginal durante 2026: al cierre de la semana 30 no se registran contagios de fiebre tifoidea, leishmaniasis, gusano barrenador ni viruela del mono (Mpox), manteniéndose únicamente un caso de hepatitis A y uno de parotiditis en todo el país.
