Los Guardianes de la Revolución de Irán anunciaron este miércoles una nueva ofensiva contra objetivos estadounidenses en Oriente Medio, en respuesta a los recientes ataques de Washington contra cinco petroleros iraníes.
Según la agencia estatal IRNA, las fuerzas iraníes atacaron instalaciones militares estadounidenses en Jordania, incluidas áreas de mantenimiento, preparación y despliegue de aeronaves de combate. El ejército jordano informó que interceptó 18 de los 20 misiles lanzados contra su territorio y que los otros dos impactaron en zonas despobladas.
Horas después, Teherán aseguró haber atacado 20 embarcaciones en el Golfo, entre ellas dos barcos estadounidenses y ocho buques petroleros, mientras transitaban por las inmediaciones del estratégico estrecho de Ormuz.
La escalada también fue reportada por la Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO), que informó sobre varios buques mercantes alcanzados por fuego y dejados fuera de operación. Otro barco, ubicado frente a Emiratos Árabes Unidos, fue reportado en proceso de volcarse, posiblemente como consecuencia de un ataque.
El intercambio de ataques ha tenido repercusiones inmediatas en los mercados energéticos. El petróleo Brent superó temporalmente los $100 por barril, ante el temor de nuevas interrupciones en una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de crudo.
La ofensiva iraní ocurrió un día después de que el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmara la destrucción de cinco petroleros iraníes. Washington sostuvo que las tripulaciones fueron evacuadas antes de los ataques y justificó la operación como respuesta a acciones iraníes contra un buque militar estadounidense.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió que cualquier nuevo intento iraní de atacar embarcaciones de la Armada estadounidense podría provocar nuevas acciones contra petroleros iraníes.
