Irán ha incrementado durante 2026 las obras en el complejo subterráneo de Pickaxe Mountain, una instalación ubicada cerca de Natanz que ha despertado sospechas internacionales por su posible relación con el programa nuclear iraní.
Un análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), basado en imágenes satelitales de los últimos seis años y una imagen tomada el 9 de agosto, identificó un marcado aumento de la actividad en el lugar. Los cambios incluyen el reforzamiento de los accesos a los túneles, pavimentación de caminos internos, trabajos de protección alrededor de las entradas y retiro de material producto de las excavaciones.
Sin embargo, los analistas aclaran que las imágenes no permiten confirmar que Irán haya trasladado centrifugadoras al interior de la montaña, como han señalado fuentes de inteligencia israelíes. El CSIS también considera que la evidencia disponible no demuestra que actualmente se esté realizando enriquecimiento de uranio en el complejo.
La instalación se encuentra a unos 2 kilómetros de la planta nuclear de Natanz y está construida profundamente dentro de una formación de granito, lo que representa un desafío para cualquier eventual operación militar contra el sitio.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha solicitado información y acceso a Pickaxe Mountain para determinar la naturaleza de las actividades desarrolladas allí, pero, según el CSIS, Irán no habría respondido a esas solicitudes.
El incremento de las obras ocurre mientras persiste la tensión entre Estados Unidos e Irán. El presidente Donald Trump ha advertido sobre la posibilidad de atacar la instalación, aunque hasta ahora Pickaxe Mountain no ha sido alcanzada por los ataques mencionados en los informes recientes.
