Las autoridades de Ceuta, ciudad española en el norte de África, buscan ampliar los espacios de acogida ante la permanencia de cientos de migrantes que ingresaron irregularmente durante la llegada masiva registrada el 30 de julio.
Más de 300 personas permanecían en los alrededores de Loma Colmenar, donde uno de los dispositivos temporales habilitados ya se encuentra al límite de su capacidad. Algunos migrantes esperan obtener una plaza para iniciar trámites de asilo o regularizar su situación.
La falta de espacio ha obligado a varias personas a permanecer en distintos puntos de la ciudad y pasar la noche en la calle o zonas boscosas. El desalojo de la playa del Trampolín también provocó el traslado de cientos de migrantes hacia otros sectores.
Las administraciones trabajan en la habilitación de nuevos espacios temporales para descongestionar los centros existentes y atender a quienes continúan a la espera de una respuesta sobre su situación migratoria.