La Universidad de El Salvador (UES) recibió tecnología especializada donada por Japón, mediante la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), que permitirá fortalecer por primera vez en el país el monitoreo sísmico terrestre y submarino utilizando fibra óptica y sensores de alta precisión.
El equipo forma parte del proyecto SATREPS-Tsunamis e incluye cuatro geófonos, cuatro receptores GNSS, sistemas para procesamiento y almacenamiento de datos, tecnología de Sensado Acústico Distribuido (DAS) y seis sismómetros de fondo marino (OBS).
Uno de los principales componentes será el sistema DAS, que utilizará 52 kilómetros de fibra óptica facilitados por ETESAL para detectar de manera continua vibraciones de la corteza terrestre. La información será procesada en un nuevo centro de datos de la UES, en coordinación con el MARN.
La siguiente fase está prevista para abril de 2027, cuando seis sensores serán instalados a unos 140 kilómetros de la costa de Acajutla y entre cinco y seis kilómetros de profundidad, en la zona de subducción de las placas de Cocos y Caribe. Los equipos permanecerán un año bajo el océano y serán recuperados en 2028.
Los datos permitirán estudiar el comportamiento de la corteza terrestre y desarrollar simulaciones de terremotos y tsunamis, con el objetivo de mejorar la preparación y la respuesta ante futuros desastres naturales.