Keiko Fujimori fue declarada ganadora de las elecciones presidenciales de Perú tras obtener el 50.13 % de los votos, frente al 49.86 % alcanzado por su rival, Sánchez, según el escrutinio oficial con el 100 % de las actas procesadas por las autoridades electorales.
La diferencia entre ambos candidatos fue inferior a 50,000 votos de un total de más de 18 millones de sufragios válidos, en una de las contiendas más cerradas de la historia reciente del país.
Con este resultado, el fujimorismo regresa al poder después de más de dos décadas desde el gobierno de Alberto Fujimori. No obstante, Sánchez rechazó reconocer el resultado electoral al denunciar un supuesto fraude en los votos emitidos en el exterior, aunque no presentó pruebas que respaldaran su acusación.
La presidenta electa asumirá el cargo el próximo 28 de julio para un mandato de cinco años, en medio de un escenario marcado por la inestabilidad política que ha llevado a Perú a tener ocho presidentes desde 2016.