El secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, describió como una «devastación realmente aterradora» la situación en las zonas afectadas por los terremotos que sacudieron el centro de Venezuela, mientras el organismo intensifica las labores de asistencia internacional.
Según el balance oficial, los sismos de magnitudes 7.5 y 7.2 dejaron 188 fallecidos, 1,520 personas heridas y miles de damnificados. Fletcher señaló que la emergencia agrava la crisis humanitaria que ya enfrentaba el país y aseguró que la prioridad es localizar sobrevivientes.
La ONU coordina el despliegue de 12 equipos internacionales de búsqueda y rescate, integrados por especialistas, perros entrenados y equipos para operar en estructuras colapsadas, además de otros 13 contingentes que permanecen listos para incorporarse a las labores en los próximos días.
Paralelamente, el organismo prepara el envío de brigadas médicas, alimentos, agua potable, refugios temporales y otros suministros básicos para atender a las familias afectadas. Fletcher afirmó que la operación se desarrolla en coordinación con las autoridades venezolanas y reiteró que «cada hora cuenta» para salvar el mayor número de vidas posible.