Las autoridades de Estados Unidos investigan un posible caso del gusano barrenador del Nuevo Mundo, un parásito que afecta principalmente al ganado y que había sido erradicado del país hace décadas.
El Departamento de Agricultura informó que una muestra detectada en el sur de Texas fue enviada a un laboratorio especializado en Iowa para confirmar si se trata de la especie Cochliomyia hominivorax, una mosca cuyas larvas se alimentan de tejido vivo de animales de sangre caliente y, en ocasiones, de seres humanos.
La alerta surge en medio de la preocupación por el avance de este parásito desde Sudamérica hacia el norte del continente. En los últimos años, Estados Unidos ha reforzado la vigilancia en la frontera con México e incluso ha restringido temporalmente la importación de ganado para evitar su propagación.
Ante la sospecha del nuevo caso, las autoridades activaron equipos de respuesta en campo, mientras continúan las acciones de control biológico mediante la liberación de moscas estériles para impedir la reproducción de la plaga.
Funcionarios locales de Texas han advertido sobre el riesgo que representa el gusano barrenador para la ganadería y la fauna silvestre, señalando que un eventual brote podría generar pérdidas económicas millonarias para el estado.