El Salvador se sumó a una declaración conjunta impulsada por varios países de América Latina para rechazar cualquier acción que busque alterar el orden democrático en Bolivia, en medio de las protestas y bloqueos que afectan al país sudamericano desde hace once días.
El pronunciamiento, respaldado también por Guatemala, Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Panamá, Paraguay y Perú, expresó preocupación por la situación humanitaria derivada de las manifestaciones y el desabastecimiento de alimentos e insumos esenciales.
Los gobiernos firmantes reiteraron su apoyo a la administración del presidente boliviano Rodrigo Paz y exhortaron a los sectores políticos y sociales a priorizar el diálogo y el respeto a las instituciones democráticas.
Las protestas, encabezadas por sectores campesinos y sindicales, mantienen bloqueadas varias carreteras en el departamento de La Paz y la ciudad de El Alto, donde exigen la renuncia del mandatario.
Ante la escalada de tensión, las autoridades bolivianas desplegaron un operativo conjunto entre la Policía y las Fuerzas Armadas para despejar las vías. El Gobierno también acusó al expresidente Evo Morales de promover acciones para desestabilizar al país, señalamientos que el exmandatario negó.