El Gobierno de Estados Unidos anunció sanciones contra 23 personas y entidades señaladas de colaborar con el Cártel de Sinaloa en la obtención de químicos utilizados para fabricar drogas sintéticas.
Las medidas fueron impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que identificó a los sancionados como parte de una red internacional dedicada al suministro de precursores para opioides.
De acuerdo con las autoridades, esta estructura facilita la producción de sustancias como el fentanilo y la metanfetamina, utilizando compuestos químicos provenientes principalmente de países asiáticos, los cuales son enviados a laboratorios clandestinos operados por organizaciones criminales.
El Departamento del Tesoro advirtió que estas redes han incrementado la capacidad de fabricación de drogas altamente potentes, las cuales terminan distribuyéndose en ciudades estadounidenses y están relacionadas con un elevado número de muertes cada año.
Entre los implicados se encuentran ciudadanos y empresas con operaciones en India, Guatemala y México, desde donde se comercializan los insumos que posteriormente son trasladados hacia América Latina.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que la administración del presidente Donald Trump continuará enfocada en desarticular cada fase de la cadena de suministro de opioides, con el objetivo de frenar el impacto del fentanilo.
Las sanciones buscan debilitar las estructuras financieras y logísticas del narcotráfico, en medio de la creciente preocupación por la crisis de opioides que afecta a Estados Unidos.
