El Gobierno de Estados Unidos aprobó una nueva flexibilización de sanciones contra Venezuela al permitir transacciones y servicios financieros con el Banco Central y varias entidades estatales, mediante la Licencia 57 de la Oficina de Control de Activos Extranjeros.
La medida autoriza operaciones como apertura de cuentas, transferencias, préstamos, remesas y cambio de divisas con instituciones como el Banco Central de Venezuela, el Banco de Venezuela, el Banco Digital de los Trabajadores y el Banco del Tesoro.
Este paso representa un alivio parcial a las restricciones impuestas en años anteriores, que dificultaban el acceso del sistema financiero venezolano a operaciones internacionales básicas, incluyendo pagos y uso de servicios bancarios globales.
La flexibilización se da en un contexto de cambios políticos en Caracas y forma parte de una estrategia de Washington para reactivar la economía venezolana, especialmente mediante la apertura del sector petrolero a inversiones extranjeras.
No obstante, las autoridades estadounidenses han dejado claro que la licencia no implica el levantamiento total de las sanciones, ya que continúan vigentes restricciones sobre ciertos actores y operaciones específicas.
Además, la OFAC anunció el retiro de sanciones contra el exprocurador Reinaldo Muñoz, en una señal adicional del ajuste en la política hacia el país sudamericano.