Con 56 votos, la Asamblea Legislativa aprobó reformas a la Ley General de Electricidad para establecer reglas claras en la generación de energía mediante paneles solares, conocida como generación distribuida.
Los cambios buscan corregir vacíos regulatorios, especialmente en la fijación de tarifas, que hasta ahora se definían mediante acuerdos directos entre generadores y distribuidoras. Con la nueva normativa, se pretende brindar mayor transparencia y estabilidad al sector.
Además, la reforma impulsa la reducción de la dependencia de hidrocarburos, promoviendo el uso de energías limpias como alternativa en un contexto marcado por la volatilidad de los precios del combustible.
Autoridades del sector energético señalaron que la generación distribuida ha experimentado un crecimiento sostenido en el país, alcanzando 553 megavatios instalados, lo que refuerza la necesidad de una regulación que acompañe su expansión.
Con esta medida, el Gobierno busca consolidar la energía solar como una opción más accesible y regulada tanto para empresas como para usuarios residenciales.