El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, participó virtualmente este martes en la 75 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y en su discurso destacó criticó a la ONU, destacó la reducción de homicidios e invitó a todos los «pensadores del mundo» a ayudar a construir «el milagro salvadoreño».
El mandatario inició su discurso recalcando la importancia que tiene la tecnología en el mundo actual y como por ello debemos adoptarnos a los cambios. «Hoy el mundo está cambiando y hemos realizado esta Asamblea General enviando discursos por video. El mundo seguirá cambiando, cambiemos nosotros», reflexionó.
En este contexto, Bukele criticó a la misma ONU por no cambiar y estarse convirtiendo en algo «irrelevante». Asimismo, dijo que la Organización ha hecho poco en el contexto de la pandemia.
«No solo la Asamblea General es la que está en riesgo de la irrelevancia. Ya casi acaba el año y todavía estamos sufriendo los efectos de una de las crisis más grandes en la historia moderna de la humanidad. ¿Y qué hemos hecho como Naciones Unidas? Hagan el ejercicio de nuevo y pregúntenle a la primera persona y pregunten qué ha hecho las Naciones Unidas en esta pandemia”, cuestionó.
«Ha faltado liderazgo de este organismo para unir al mundo y enfrentar este virus en un frente común», agregó.
Luego, brindó un espacio a la comunidad médica italiana, pues aseguró que gracias a sus estudios y ensayos que hicieron al incio de la pandemia del COVID-19 es que El Salvador implementó esos protocolos, salvando «miles de vidas» en nuestro país.
Nayib Bukele en su discurso también resaltó los trabajos que han hecho en el sistema de salud pública y la reducción de homicidios en su gestión. «Transformamos en meses un sistema de salud inhumano a estar en proceso de convertirse en uno de primer mundo», dijo.
«Cada día que pasa en donde no empezemos a unirnos y a trabajar en los problemas del mundo son vidas que se perderán para siempre… En El Salvador lo estamos intentando y al mismo tiempo estamos limpiando y ordenando la casa, con problemas en el camino pero gracias a Dios con excelentes resultados», declaró.
Bukele aseguró que con la «ayuda de países amigos» se ha logrado bajar drasticamente el índice de inseguridad: homicidios, extorsiones, robos, etc. «En nuestra administración hemos salvado un promedio de 9 vidas diarias. Gracias a Dios hemos logrado esto y mucho más rápido de lo que esperábamos. Primero Dios esta tendencia siga y pronto podramos convertir a El Salvador en uno de los lugares más seguros del continente», expresó.
La reducción de homicidios en El Salvador se ha visto empañada y criticada por una investigación periodística donde se revelan posibles negociaciones con la pandilla MS-13 para reducir estos hechos y apoyo electoral en 2021.
El presidente de El Salvador dijo que la idea de su gobierno es «construir un modelo de sociedad para el mundo, como ya lo están haciendo otras sociedades, cada una con sus particularidades».
En este sentido, invitó a todos «los pensadores del mundo, que quieran ser parte del diseño y construcción de un país, a trabajar» con él para «construir el milagro salvadoreño».
Bukele cerró su discurso diciendo que la ONU cuenta con El Salvador, un país «donde existe la voluntad política para tomar este salto que tanto necesita, pues tendrán a disposición un gobierno con ganas e ideas y la vocación de un pueblo que quiere ver siempre hacia adelante, que quiere crear su propio futuro y al mismo tiempo, hacer una contribución a la humanidad».