El Kremlin rechazó este miércoles las acusaciones de Estados Unidos sobre supuestos ensayos nucleares reciente atribuido a Rusia y China, en medio de un clima de tensión marcado por el fin del tratado bilateral de control de armas estratégicas.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, aseguró que ni Moscú ni Pekín han realizado pruebas nucleares en los últimos años. Sus declaraciones responden a señalamientos de Washington sobre un presunto ensayo subterráneo chino en junio de 2020 y a sospechas similares dirigidas contra Rusia, aunque sin detalles públicos específicos.
Las afirmaciones se producen tras la expiración del tratado Nuevo START, que durante más de una década limitó los arsenales nucleares estratégicos de Estados Unidos y Rusia. Con su vencimiento a inicios de febrero, ambas potencias quedaron sin un marco bilateral vigente de control de armas por primera vez en más de medio siglo.
Washington también ha instado a China a sumarse a eventuales negociaciones de desarme nuclear. Desde Moscú y Pekín han rechazado las acusaciones y han sostenido que estas podrían servir como argumento para que Estados Unidos retome sus propios ensayos.
Las tres potencias nucleares mantienen una moratoria de facto desde la década de 1990. China realizó su última prueba en 1996, Rusia en 1990 y Estados Unidos en 1992. La ausencia de un tratado activo incrementa la incertidumbre sobre la estabilidad estratégica global y reaviva las preocupaciones en materia de seguridad internacional.