El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que considera que el gobierno cubano, liderado por Miguel Díaz‑Canel, está “muy cerca” de caer, aunque evitó proponer una intervención militar directa en la isla durante una entrevista en un programa de radio de corte conservador. En sus declaraciones, vinculó esa posibilidad al debilitamiento del régimen cubano tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela y el impacto de las nuevas políticas de presión estadounidense sobre La Habana.
Trump explicó que el posible cambio de gobierno estaría relacionado con la pérdida del apoyo económico venezolano, ya que Cuba depende en gran medida de los subsidios de petróleo y otros recursos de Caracas, una relación que se ha visto afectada tras la captura de Maduro por parte de fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero.
Aunque habló de una caída inminente del régimen cubano, el mandatario no hizo alusión a una intervención militar similar a la acción en Venezuela, afirmando que “no se puede ejercer mucha presión” más allá de las medidas políticas, económicas y diplomáticas que ya se han tomado. Trump subrayó que su administración continuará con una política de presión sobre Cuba, reforzada desde junio de 2025 con prohibiciones de transacciones financieras con entidades gubernamentales e incluso restricciones al turismo hacia la isla.
En el mismo contexto regional, el gobierno cubano ha condenado la operación estadounidense en Venezuela como un “terrorismo estatal” y advirtió sobre el impacto que la detención de Maduro tiene en su economía y seguridad, marcando un fuerte aumento de las tensiones entre Washington y La Habana.
La situación pone de relieve la fragilidad de la economía cubana, que enfrenta crisis energéticas y dependencia de suministros exteriores desde hace años, y cómo los cambios políticos en la región, especialmente tras la captura de Nicolás Maduro, están acelerando el debate sobre el futuro del régimen castrista.