El 29 de agosto de 1865 falleció José Gerardo Barrios Espinoza, presidente y militar salvadoreño, fusilado por su oposición política, dejando un legado que marcó profundamente la educación, la infraestructura, la economía y la integración centroamericana en El Salvador.
Barrios asumió la presidencia de manera interina del 24 de junio al 18 de septiembre de 1858 y posteriormente fue elegido para el periodo 1860-1865, aunque su gobierno se interrumpió en 1863 tras un derrocamiento. Durante su mandato impulsó reformas educativas y sociales, incluyendo la creación de escuelas normales en varias ciudades, la escuela de Artes y Oficios, la introducción del agua potable en San Salvador y la separación del registro civil de la iglesia, promoviendo la educación pública laica.
El historiador Raúl Méndez Meléndez destacó que Barrios “implementó un nuevo modo de pensar y de actuar del gobierno salvadoreño para los salvadoreños”, mientras que Germán Cáceres Buitrago, maestro masón grado 33, calificó a Barrios como un “personaje controversial, criticado por unos y respetado por otros, cuyas obras fueron mayormente positivas para el desarrollo del país en su tiempo”.
Entre sus logros destacan la construcción de la Catedral de San Miguel, los primeros puentes y muelles de hierro en Cutuco y La Libertad, así como la expansión de carreteras entre San Miguel-San Vicente, Santa Ana-Acajutla y San Salvador-La Paz, y la contratación de docentes europeos para la Universidad de El Salvador. También promovió la creación de la Sociedad de Obreros La Concordia, homenajeada posteriormente con una estatua en 1909 en la Plaza Cívica.
Barrios tuvo una formación internacional, residiendo cinco años en Francia, Inglaterra, Bélgica y España como enviado del presidente Joaquín Eufrasio Guzmán, lo que influenció sus ideas progresistas. Participó además en diversas campañas militares, incluyendo conflictos en Guatemala y apoyo a la invasión de Nicaragua en 1863 liderada por el general Máximo Jerez. Su visión política estuvo marcada por el liberalismo democrático y el ideal de unión centroamericana, alineándose con los principios del General Francisco Morazán.
Desde mediados de los años 1950, la Gran Logia Cuscatlán rinde homenaje a Barrios cada 29 de agosto en el sitio donde fue fusilado, en el Cementerio General y en la Plaza Cívica, reconociendo su aporte a la educación, la infraestructura y la modernización del país.
José Gerardo Barrios Espinoza nació el 24 de septiembre de 1813 en la Hacienda Espíritu Santo, en el Valle del Izcanal, hoy Nuevo Edén de San Juan, y su legado sigue presente en la memoria histórica de El Salvador.