El salvadoreño Kilmar Ábrego García permanecerá en Estados Unidos al menos hasta hoy miércoles, luego de que un tribunal del Distrito de Maryland ordenara este lunes la suspensión administrativa de su deportación.
La medida responde a una demanda presentada por su equipo legal, después de que Ábrego fuera detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) al acudir a una cita en sus oficinas, que según la defensa era una entrevista inexistente.
“El aviso de comparecencia era falso. Preguntamos a los oficiales el motivo de la detención y a dónde lo llevarían, pero se negaron a responder”, denunció el abogado Simon Sandoval-Moshenberg, integrante de su defensa, durante una conferencia de prensa organizada por la ONG CASA.
La detención ocurrió en Baltimore, apenas tres días después de que Ábrego saliera en libertad en Tennessee, a la espera de un juicio federal por cargos de tráfico de personas y un proceso migratorio, tras determinarse que no representaba un riesgo de fuga ni una amenaza para la comunidad.
La defensa sostiene que el Gobierno de EE.UU. busca presionarlo para aceptar un acuerdo de culpabilidad a cambio de ser deportado a Costa Rica, en lugar de Uganda, país al que califican como “peligroso” por la falta de garantías. En contraste, Ábrego tendría en Costa Rica un estatus de refugiado que le protegería de ser enviado a El Salvador, donde enfrenta riesgo de persecución de pandillas.
El caso está nuevamente en manos de la jueza federal Paula Xinis, la misma que en 2019 prohibió su deportación a El Salvador y que en abril pasado ordenó su regreso desde ese país tras una expulsión irregular. Este lunes estaba prevista una primera audiencia sobre su situación.