El huracán Erin, primer ciclón de la temporada del Atlántico, descendió este viernes a categoría 1 y empezó su transición a sistema postropical, aunque el Centro Nacional de Huracanes (NHC) advirtió que las playas de la costa este de Estados Unidos seguirán siendo peligrosas por varios días.
En el último reporte, Erin se encontraba a 680 kilómetros al este de Halifax, Canadá, con vientos sostenidos de 150 km/h. A pesar de la disminución en su intensidad, el NHC señaló que el huracán continuará generando fuertes corrientes y oleaje que representan riesgo para la vida, especialmente en las costas de las Bahamas, Estados Unidos, Bermudas y el Atlántico canadiense.
Aunque ya no hay alertas costeras vigentes, se prevén inundaciones locales durante las mareas altas en el Atlántico Medio y Nueva Inglaterra, con algunas carreteras temporalmente intransitables. Carolina del Norte había decretado emergencia y evacuado a más de 2,000 personas de la isla de Ocracoke, aunque Erin no llegó a tocar tierra en EE.UU.
Erin se formó la semana pasada cerca de Cabo Verde, África, dejando siete fallecidos, y alcanzó previamente la categoría 5 antes de debilitarse. La NOAA mantiene su pronóstico de una temporada ciclónica “superior a lo normal”, con entre 13 y 18 tormentas tropicales, de las cuales cinco a nueve podrían convertirse en huracanes.