Un tribunal de apelaciones de Nueva York resolvió este jueves dejar sin efecto la sanción de aproximadamente 500 millones de dólares impuesta al presidente Donald Trump en el proceso civil por fraude, aunque confirmó su responsabilidad en el caso.
La decisión, adoptada de manera dividida, consideró que la multa económica ordenada por el juez de primera instancia resultaba desproporcionada y contraria a la Octava Enmienda de la Constitución estadounidense, que prohíbe sanciones excesivas. Sin embargo, la corte coincidió en que Trump, su empresa y dos de sus hijos adultos incurrieron en prácticas fraudulentas al inflar el valor de activos inmobiliarios para obtener beneficios financieros.
Con esta resolución, Trump queda liberado de la presión inmediata de pagar una cifra cercana al medio millar de millones de dólares. La fianza de 175 millones de dólares que había presentado también le será devuelta, en tanto avanza el proceso de apelación.
La fiscal general de Nueva York, Letitia James, quien impulsó la demanda en 2022, anunció que apelará la decisión, al recalcar que el fallo confirma la responsabilidad de Trump y limita su capacidad de hacer negocios en el estado.
Trump celebró la decisión como una “victoria total”, asegurando que la sanción anulada era parte de una “caza de brujas política”. Por su parte, analistas legales consideran que el fallo representa un revés significativo para James y otorga al expresidente un triunfo judicial clave mientras enfrenta otros procesos legales.
La disputa legal continuará en instancias superiores, donde se determinará de manera definitiva el alcance de las responsabilidades y posibles sanciones en este caso.