El ejército israelí confirmó este domingo que llevó a cabo un ataque aéreo contra una instalación energética en Saná, Yemen, utilizada —según sus declaraciones— por el grupo rebelde hutí. El bombardeo se realizó a unos 2.000 kilómetros de Israel, “en pleno corazón de Yemen”, indicó la institución en un comunicado.
Medios vinculados a los hutíes informaron que la planta alcanzada fue la de Haziz, en el sur de la capital, y que equipos de Defensa Civil respondieron a la emergencia. Hasta el momento no se reportan víctimas.
Desde el inicio de la guerra en Gaza entre Israel y Hamás, los hutíes han lanzado repetidamente misiles y drones contra territorio israelí, la mayoría de los cuales han sido interceptados. Como represalia, Israel ha intensificado sus ataques aéreos en Yemen.
Además de los ataques directos a Israel, los hutíes han atacado embarcaciones en el mar Rojo y el golfo de Adén, algunas de ellas vinculadas a intereses israelíes, estadounidenses y británicos. Pese al alto el fuego alcanzado en mayo con Washington, el grupo —respaldado por Irán— mantiene su promesa de continuar sus ofensivas contra barcos israelíes.
