El tribunal que procesa al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenó que a partir del 2 de noviembre comparezca en tres sesiones semanales para avanzar en el juicio por corrupción que enfrenta desde 2020. La decisión se tomó tras múltiples cancelaciones de audiencias en los últimos meses por motivos de salud, razones diplomáticas y situaciones de seguridad.
Las vistas se celebrarán de domingo a miércoles, y en tres de esos días Netanyahu será interrogado por los jueces. El mandatario está acusado de cohecho, fraude y abuso de confianza, en casos que señalan que cultivó vínculos con magnates influyentes en medios de comunicación para obtener beneficios personales y políticos.
En julio, varias audiencias fueron suspendidas debido a alegatos de su defensa sobre problemas de salud y a la ofensiva militar israelí contra Siria, mientras que en junio se cancelaron por razones diplomáticas y a solicitud del presidente estadounidense, Donald Trump, quien calificó el proceso como una “caza de brujas” y pidió su anulación o un indulto.
Netanyahu es el primer jefe de Gobierno en la historia de Israel en ser procesado mientras continúa en el cargo.