El Juzgado Cuarto de Instrucción de San Salvador declaró a José Aquiles Enrique Rais como rebelde y ordenó su captura tras su implicación en un caso de cohecho propio, en el que se le acusa de haber entregado dádivas al exfiscal general Luis Martínez y a Edgar Isaías Márquez Argueta, fiscal general adjunto, para obtener favores y beneficios ilícitos.
Según la Fiscalía General de la República, Rais fue señalado de entregar viajes, vehículos y dinero a Martínez y Márquez como parte de un esquema de corrupción dentro de la Fiscalía General. Esta conducta, según la acusación, afectó gravemente a la administración pública y perjudicó a las víctimas subsidiarias Mario Ricardo Calderón Castillo, Claudia María Herrera Díaz, Matteo Pasquale y Franco Pacetti.
El Juzgado Cuarto de Instrucción ordenó la captura de Rais y giró los correspondientes oficios a la Dirección General de Migración, para que emita una alerta migratoria en caso de que el imputado intente salir del país, y a la Policía Nacional Civil para que haga efectiva la orden de captura.
Además, el juzgado desestimó varios recursos presentados por los abogados defensores de Rais, quienes intentaron cesar la detención provisional decretada desde octubre de 2018 por el Juez Cuarto de Paz de San Salvador, y ratificada en una apelación de marzo de 2019 por la Cámara Primera de lo Penal.
La declaratoria de rebeldía fue fundamentada en que Rais no ha comparecido a las citaciones judiciales, a pesar de haber sido legalmente citado por medios regulados por el Código Procesal Penal. Tampoco presentó ninguna justificación para su inasistencia, según se establece en la resolución del juzgado.
Además de enfrentar cargos por cohecho propio, Rais está siendo procesado en el Juzgado Primero de Instrucción de San Salvador por cohecho activo, fraude procesal y falsedad ideológica en perjuicio de la fe pública, con implicaciones adicionales en los casos de Franco Pacetti, Mateo Pascuale, Valmore García Villalta, Emerson Josué Zelaya y Claudia María Herrera Díaz.
Rais y Martínez están involucrados en el escandaloso Caso «Corruptela», en el que también están procesados Hugo Ernesto Blanco Rais, Aldo Vinicio Parducci y otros 25 imputados. Según la Fiscalía, esta red de corrupción operaba dentro de la Fiscalía General cuando Martínez era el titular, y se centraba en el otorgamiento de favores a cambio de dádivas económicas. Además, se les acusa de excluir a funcionarios y empresarios de investigaciones fiscales.
Los implicados enfrentan cargos graves que incluyen peculado, negociaciones ilícitas, falsedad ideológica, lavado de dinero y activos, omisión de la investigación, cohecho activo (sobornos) y cohecho propio.
La Fiscalía también señala que Luis Martínez habría recibido $220,000 del empresario prófugo Aldo Parducci, quien simuló un préstamo con garantía hipotecaria a cambio de un contrato de arrendamiento de un inmueble que se utilizaría como archivo de la Fiscalía. Este acto de corrupción forma parte de las investigaciones en curso, que continúan revelando la magnitud de la red de favores ilegales.
