Tesla anunció la expansión de su servicio de vehículos autónomos en Austin, capital de Texas, en medio de una investigación abierta por las autoridades estadounidenses debido a accidentes reportados durante las primeras horas de operación del sistema.
El servicio de robotaxis de Tesla comenzó sus pruebas el mes pasado en zonas delimitadas de Austin, utilizando vehículos Model Y con un empleado de la compañía en el asiento del copiloto. Inicialmente, el acceso al servicio ha estado restringido a un grupo selecto de usuarios, incluyendo ‘influencers’ vinculados a Tesla.
Harder, Better, Faster, Stronger pic.twitter.com/t7grvsIJKg
— Tesla Robotaxi (@robotaxi) July 14, 2025
En su anuncio en la red social X, Elon Musk compartió un mapa de la zona de circulación de los autos, acompañado de un comentario jocoso que llamó la atención en redes sociales. A pesar del humor, la expansión del servicio busca competir con Waymo, la subsidiaria de Alphabet, que ya opera con taxis autónomos en Austin y otras ciudades, realizando más de 250,000 viajes semanales.
Sin embargo, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) confirmó que mantiene contacto con Tesla para recabar información adicional debido a varios incidentes registrados. En redes sociales circulan videos que muestran a los robotaxis superando límites de velocidad o incluso circulando en dirección contraria.
Tesla ha enfrentado cuestionamientos similares anteriormente, en especial sobre el software de asistencia a la conducción autónoma Full Self-Driving (FSD), el cual está bajo investigación tras varios accidentes fatales.
Elon Musk había prometido desde 2015 avances rápidos en la conducción autónoma, con plazos que no se cumplieron. En 2019 anticipó un millón de robotaxis en circulación para 2020, objetivo que no se alcanzó.
Por su parte, Waymo realizó extensas pruebas antes de lanzar su servicio comercial en Austin, con un período inicial de seis meses con supervisión humana y otros seis meses en modo completamente autónomo.
Tesla también enfrenta retos financieros, pues en abril reportó una caída del 71 % en sus beneficios netos del primer trimestre, situándolos en 409 millones de dólares, junto con una reducción del 20 % en ingresos del sector automotriz.
