La inflación interanual en Estados Unidos subió al 2.7 % en junio, según datos divulgados este martes por el Buró de Estadísticas Laborales (BLS), en lo que analistas consideran una posible señal temprana del impacto de los nuevos aranceles impulsados por el presidente Donald Trump.
El índice general de precios al consumidor (IPC) aumentó tres décimas respecto al dato de mayo (2.4 %), mientras que la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, se situó en 2.9 % interanual, su mayor nivel desde diciembre de 2023.
En comparación mensual, el IPC avanzó un 0.3 % en junio, con incrementos destacados en vivienda (0.2 %), alimentos (0.3 %) y energía (0.9 %). Los alimentos, en particular, mostraron alzas marcadas en productos sensibles al comercio exterior, como el café (+2.2 %) y bebidas no alcohólicas (+1.4 %).
Estas cifras llegan en un contexto de tensiones comerciales renovadas, tras los aranceles anunciados por Trump en abril, que incluirán gravámenes recíprocos de hasta el 40 % a partir de agosto. Rubros como muebles (+1 %), ropa (+0.4 %) y juguetes (+1.8 %) –todos vulnerables a este tipo de medidas– ya comenzaron a reflejar aumentos en sus precios.
“Los aranceles están comenzando a hacer mella”, advirtió Omair Sharif, analista de Inflation Insights, al señalar que los bienes básicos no automotrices subieron un 0.55 % mensual, el mayor salto desde noviembre de 2021.
El repunte inflacionario pone presión adicional sobre la Reserva Federal (Fed), que mantiene su tasa de interés entre 4.25 % y 4.5 % desde diciembre de 2024. Aunque el presidente del banco central, Jerome Powell, ha indicado posibles recortes más adelante en el año, insiste en mantener una postura prudente.
Esta cautela ha sido objeto de críticas directas por parte de Trump, quien ha intensificado sus demandas de una reducción agresiva de tasas. “La inflación es muy baja. ¡La Fed debería recortar tres puntos y se ahorrarían un billón de dólares al año!”, afirmó este martes el expresidente, reiterando sus ataques hacia Powell, a quien acusa de frenar el crecimiento económico.
Aunque los datos aún se encuentran dentro de los márgenes aceptables por la Fed, la combinación de inflación al alza y política comercial agresiva podría tensar el equilibrio macroeconómico en los próximos meses. Analistas coinciden en que el verdadero impacto de la guerra arancelaria aún está por verse, y dependerá de si las empresas siguen absorbiendo los costos o los trasladan definitivamente al consumidor.
