El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes un nuevo acuerdo con los países miembros de la OTAN, mediante el cual Washington fabricará armamento que será adquirido por los aliados europeos para ser transferido a Ucrania.
Durante una reunión en el Despacho Oval con el nuevo secretario general de la OTAN, Mark Rutte, Trump subrayó que Estados Unidos no asumirá los costos de estos envíos, aunque será el país encargado de la producción del material bélico.
“Fabricaremos las armas, pero ellos las pagarán. No vamos a comprar nada. Los aliados de la OTAN tienen el dinero y están dispuestos a hacerlo”, afirmó el mandatario republicano.
El anuncio ocurre luego de que el Pentágono suspendiera temporalmente el suministro de armas a Ucrania, argumentando la necesidad de revisar sus inventarios, lo que generó preocupación entre los socios occidentales.
Trump indicó que el acuerdo incluye misiles, municiones y sistemas Patriot, y mencionó específicamente que uno de los miembros de la Alianza dispone de 17 baterías antiaéreas Patriot en desuso, de las cuales una parte importante será destinada a Polonia, desde donde podrían ser transferidas a Ucrania.
“Estamos hablando de miles de millones de dólares en equipo militar que se comprará a fabricantes estadounidenses y se canalizará rápidamente hacia el campo de batalla”, explicó el presidente.
El mandatario agregó que se encuentra en conversaciones con Noruega, país que también participa en las negociaciones para coordinar el envío de sistemas defensivos y otros materiales estratégicos.
Este nuevo modelo de apoyo busca descongestionar el gasto directo estadounidense en el conflicto ucraniano, mientras se mantiene el flujo de asistencia militar a Kiev a través de los países europeos. La medida, sin embargo, genera interrogantes sobre la sostenibilidad de la ayuda occidental en el contexto de un conflicto prolongado.
